Un operativo militar en el sur de Sinaloa derivó en un enfrentamiento violento que dejó un elemento de la Secretaría de Marina muerto y varios heridos. Además, tres presuntos miembros de la facción criminal conocida como Los Chapitos fueron detenidos y diez civiles armados abatidos, en acciones destinadas a capturar a un objetivo prioritario relacionado con el narcotráfico.
El ataque ocurrió durante una labor de reconocimiento en ríos y presas cercanas a San Marcos, comunidad ubicada en la sindicatura de La Noria, municipio de Mazatlán. Los efectivos navales fueron atacados con artefactos explosivos improvisados por un grupo armado, lo que generó una respuesta inmediata y un enfrentamiento prolongado.
Tras repeler la agresión, se confirmó el fallecimiento de un integrante de la Marina en el hospital de Villa Unión, mientras que tres compañeros permanecen heridos, dos en estado estable y uno grave. Los detenidos —identificados como José Luis N, originario del Estado de México; Steven Alberto N, de nacionalidad colombiana; y Yhair N, también del Estado de México— tenían en su poder armas, municiones y equipo táctico que fueron asegurados para integrarlos a las investigaciones correspondientes.
El despliegue se extendió al municipio de El Rosario y a las comunidades de Cajón Ojo de Agua No. 2, Agua Verde y Chametla, con continuos patrullajes, convoyes militares y sobrevuelos de helicópteros. En este contexto, diez presuntos agresores murieron durante los enfrentamientos registrados en esos puntos.
Las operaciones estuvieron dirigidas a localizar a Óscar Luciano Martínez Larios, alias El Casco, identificado como uno de los principales operadores de Los Chapitos en la región. Este grupo, junto con su hermano Gabriel Nicolás Martínez Larios, arrestado recientemente, está vinculado a múltiples actos violentos en Sinaloa, incluyendo homicidios, desapariciones, bloqueos de carreteras y el tráfico de drogas.
Las autoridades también investigan su posible implicación en la desaparición y asesinato de diez trabajadores de una empresa minera, cuyos cuerpos fueron hallados en una fosa clandestina en Concordia. Este sitio permanece bajo investigación, ante la posibilidad de encontrar más restos humanos relacionados con esa tragedia.
El Gabinete de Seguridad aseguró que todas las operaciones se realizan respetando el marco legal vigente, reiterando su compromiso para combatir las organizaciones criminales en la región mediante una actuación coordinada y dentro del Estado de derecho.

