Toluca avanza en la consolidación de un modelo de Ciudad Inteligente que basa las decisiones gubernamentales en información, estadísticas y tecnología, con el objetivo de optimizar la calidad de vida de sus habitantes. Su alcalde, Ricardo Moreno, insistió en que este concepto no solo implica el uso de computadoras, sino el empleo estratégico de datos para una gestión más eficaz y fundamentada.
Uno de los proyectos clave en esta transformación es el Sistema de Geoestadística Municipal, una plataforma pública que reúne mapas e indicadores demográficos, educativos y urbanos. Esta herramienta permite conocer la distribución poblacional, la ubicación de escuelas y otros indicadores territoriales, facilitando tanto la planeación pública como decisiones del sector privado. Este acceso a datos abiertos busca apoyar, por ejemplo, a empresarios que planeen inversiones o a autoridades para la adecuada canalización de recursos.
Con esta base de información tecnológica, Toluca ha detectado irregularidades importantes, como cerca de 12 mil privadas no registradas y un déficit significativo en infraestructura de alumbrado público. Para resolverlo, el municipio requiere instalar más luminarias, el doble de las existentes, para garantizar amplias zonas iluminadas. En este contexto, se ha promovido la renovación y ampliación de las redes de alumbrado en delegaciones como San Marcos Yachihuacaltepec, Santa Cruz Atzcapotzaltongo y Calixtlahuaca, utilizando luminarias inteligentes que no solo aumentan la cobertura sino que buscan mejorar la seguridad y los servicios urbanos.
La modernización del alumbrado es solo un componente de la Ciudad Inteligente. El modelo contempla también sistemas tecnológicos adicionales que fortalezcan la seguridad pública y otros servicios municipales, aunque el alcalde no detalló estos en la entrevista. Sin embargo, señaló que la digitalización se aplica en diferentes áreas para potenciar la eficiencia administrativa y social.
En suma, Toluca apuesta por una gestión basada en datos y tecnología con el propósito de superar los modelos tradicionales que se sustentan principalmente en criterios políticos o administrativos, hacia un formato centrado en resultados tangibles para la población.

