El empate entre Atlético Morelia y Cruz Azul dejó una muestra clara de la jerarquía que mantiene el club celeste, vigente campeón de la Liga MX, aún en un partido amistoso de preparación. Rubén del Campo, delantero de Morelia y uno de los anotadores del encuentro, resaltó el impacto y la exigencia que representa medirse contra un equipo de ese calibre.

El futbolista español valoró especialmente la calidad de los defensores cementeros, como Gonzalo Piovi y Jesús Orozco Chiquete, a quienes calificó como rivales formidables y un estímulo para su propio crecimiento. Para él, el duelo fue un «regalo» que contribuye a prepararse mejor para el próximo torneo.

Durante el encuentro celebrado en el Estadio Morelos, Cruz Azul evidenció su capacidad ofensiva al tomar una ventaja de tres goles, aunque el partido terminó con la reacción de Morelia que niveló el marcador. Este resultado muestra la fase inicial de pretemporada de La Máquina, que combina momentos de buen fútbol con aspectos por ajustar.

La presencia y fortaleza del equipo dirigido por Joel Huiquimo continúan generando respeto dentro y fuera de la cancha, un factor que reconocen incluso sus rivales de Liga Expansión. En este contexto, la competencia frente a figuras consolidadas ayuda a elevar el nivel de jugadores jóvenes o menos experimentados, como Rubén del Campo.

Este tipo de amistosos funciona no solo para poner a prueba el rendimiento de los equipos antes de la temporada oficial, sino también como un termómetro del estatus que mantiene Cruz Azul en el fútbol mexicano. La capacidad de imponer condiciones y despertar admiración persiste, aun cuando se trata de partidos no oficiales en campo ajeno.