La continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no está en peligro inmediato a pesar de la incertidumbre generada por la falta de una decisión clara de Estados Unidos sobre su renovación. Claudia Sheinbaum, presidenta, explicó que aunque aún no se sabe si la administración estadounidense extenderá la vigencia del acuerdo, este no desaparecerá de manera repentina.

Actualmente, está prevista una reunión trilateral donde se discutirán la postura y avances de las negociaciones, principalmente por parte de Estados Unidos. En caso de que la extensión formal a 16 años que impulsan México y Canadá no se concrete, el tratado permanecería vigente por un periodo inicial de 10 años, con la diferencia de que se realizarían revisiones anuales para ajustar su funcionamiento y responder a posibles necesidades de las tres naciones involucradas.

Sheinbaum descartó una ruptura inminente asegurando que el trabajo conjunto para mantener y mejorar el acuerdo sigue avanzando. Precisó que, si no se firma la carta para prolongar el tratado, se activaría un mecanismo formal de revisión que permitiría discutir y corregir aspectos técnicos del T-MEC entre los países firmantes.

Al mismo tiempo, la mandataria recordó que México aún enfrenta ciertas medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos en sectores específicos como el automotriz, el acero y el aluminio, aspectos incluidos dentro del marco del tratado. Sin embargo, reafirmó el interés mexicano en negociar mejores condiciones que beneficien al país, confiando en que el proceso de revisión facilite estos ajustes.