Cruz Azul se beneficia económicamente del Mundial 2026 gracias al Programa de Beneficios para Clubes de la FIFA, que otorga pagos a las instituciones que han formado o registrado a jugadores convocados para la Copa del Mundo. Esta temporada, el club acumula más de medio millón de dólares por su aporte en la selección mexicana, tanto a través de futbolistas en activo como por aquellos que ya no forman parte del plantel.
Entre los jugadores actuales que generan ingresos para la institución están Erik Lira y Willer Ditta. Lira, mediocampista titular y pieza clave en el esquema del entrenador Javier Aguirre, y Ditta, defensor colombiano consolidado en el primer equipo, son reconocidos por la FIFA con el pago completo que corresponde a su convocatoria, lo que maximiza la cifra recibida por Cruz Azul.
Sin embargo, el flujo económico no se limita a los futbolistas vigentes. En la lista también destacan Jorge Sánchez y Luis Romo, exjugadores del club que, aun después de sus transferencias, continúan generando ingresos. Sánchez, actualmente en el PAOK de Grecia, aporta un porcentaje significativo debido a que su salida fue reciente y está dentro del periodo de dos años previo al Mundial durante el cual la FIFA evalúa las compensaciones. Luis Romo, que fue transferido a otro club mexicano, también contribuye aunque en menor medida debido a la fecha de su salida.
Este mecanismo de compensación no depende del rendimiento individual ni de los minutos jugados en el Mundial, sino únicamente de la convocatoria oficial y el registro en el sistema de la FIFA. Así, cualquier club con jugadores convocados en el último ciclo de dos años recibe un ingreso directo vinculado al trabajo formativo y la gestión en el mercado de futbolistas. Para Cruz Azul, esto representa un ingreso adicional significativo que aunque no modifica sustancialmente su economía global, sí retribuye su rol en el desarrollo de talento.

