La violencia familiar en Tamaulipas sigue siendo un desafío complejo que requiere respuestas integrales. Para enfrentar este delito, autoridades locales y especialistas coinciden en la necesidad de fortalecer tanto las acciones institucionales como la participación de la ciudadanía.

El secretario del Ayuntamiento de Victoria, Hugo Reséndez Silva, indicó que la prevención no depende exclusivamente del gobierno, sino que requiere un trabajo conjunto con la sociedad para detectar y reducir casos con mayor efectividad. Entre las causas de este fenómeno destacó factores sociales como la falta de empleo, marginación, dificultades económicas, hacinamiento, adicciones y el impacto negativo de las altas temperaturas.

En este contexto, Victoria impulsa el programa “Educando Familias”, dirigido a estudiantes para que niñas, niños y jóvenes aprendan a reconocer situaciones de violencia en el hogar y en otros espacios cotidianos. Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo mayor que abarca también a municipios con altos índices de violencia familiar, entre ellos Tampico, Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo y El Mante.

Recientemente, el secretario participó en el foro nacional “Aliados”, un encuentro respaldado por la Cámara de Diputados y expertos en equidad de género, que reunió a autoridades para diseñar políticas públicas enfocadas en la reducción de conductas violentas, especialmente contra las mujeres. Este foro buscó consolidar propuestas para combatir eficazmente la violencia familiar y de género en la entidad.

A pesar de que Victoria ya no encabeza las listas de ciudades con mayor incidencia, el problema persiste y es necesario ampliar la cobertura de las medidas implementadas. Reséndez Silva remarcó que los avances existentes deben acompañarse de un fortalecimiento de las estrategias para garantizar entornos seguros y libres de violencia para las mujeres en Tamaulipas.