Durante las obras de pavimentación que ejecuta el Gobierno del Estado bajo la dirección del gobernador Alejandro Armenta Mier, la Secretaría de Infraestructura adoptó un protocolo estricto para resguardar alcantarillas, pozos de visita y rejillas en las vialidades intervenidas. Esto busca evitar obstrucciones y daños en la infraestructura durante el proceso de trabajo.

Antes de iniciar los trabajos, se solicita la intervención de la dependencia Agua Puebla para que limpie a fondo la red de drenaje correspondiente. Paralelamente, las cuadrillas encargadas del proyecto desazolvan y limpian manualmente las alcantarillas, retirando basura, lodo y cascajo acumulados que podrían afectar la obra.

Para evitar que se obstruyan los registros durante el riego de liga, la colocación de la carpeta asfáltica y su compactación, los trabajadores protegen estos puntos con láminas metálicas y paneles de madera. Esta protección permanece activa durante toda la obra, especialmente en la temporada de lluvias, cuando el riesgo de acumulación de residuos incrementa.

Una vez que el asfalto se compacta y alcanza la temperatura adecuada, se realiza un corte perimetral para retirar las protecciones, limpiar el área y ajustar la altura de las rejillas y marcos al nivel del nuevo pavimento, garantizando la funcionalidad y durabilidad de las alcantarillas.

Además, la Secretaría lanzó un llamado a la población para evitar arrojar basura en las calles y exhorta a respetar los días y horarios establecidos por las autoridades municipales para sacar los desechos. Esta medida busca prevenir taponamientos en las redes pluviales y contribuir al mantenimiento adecuado de las vialidades recién pavimentadas.