Durante 2024, el narcotráfico y los delitos relacionados con drogas se consolidaron como la principal causa de encarcelamiento de adolescentes en México, superando a delitos como el robo, de acuerdo con información proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Las estadísticas revelan que casi dos de cada diez ingresos a centros penitenciarios de menores estuvieron vinculados con la venta, comercio o posesión ilegal de sustancias ilícitas. Esta tendencia refleja un cambio significativo en el perfil delictivo de los jóvenes que enfrentan procesos penales, centrándose cada vez más en actividades relacionadas con el narcotráfico.
Este fenómeno ocurre en un contexto nacional donde el narcotráfico y sus derivados han influido en distintos ámbitos sociales, imponiendo retos tanto para las autoridades como para los programas de reinserción y prevención del delito en población juvenil. La situación exige nuevas estrategias enfocadas en atender las causas que llevan a los menores a involucrarse en estas actividades ilícitas, así como medidas para reducir la repetición y mejorar su integración social.

