El Instituto para la Construcción y Conservación de Obra Pública en Yucatán (Inccopy) clasificó como reservada toda la información relacionada con la ampliación y modernización del puerto de altura de Progreso por un plazo inicial de cinco años, que puede extenderse hasta diez. Esta medida prohíbe el acceso público a detalles de las obras hasta, por lo menos, el fin de la actual administración estatal o la siguiente, es decir, hasta 2036.
El argumento oficial sostiene que revelar datos sobre el proyecto podría poner en riesgo la seguridad nacional, pública y la defensa, además de facilitar posibles sabotajes o daños a la infraestructura. Esta política se aplica no solo a este puerto, sino a cualquier obra pública considerada estratégica por el gobierno estatal.
En paralelo, el Inccopy negó la existencia de un plan maestro con las características solicitadas por la sociedad civil, respondiendo negativamente a varias peticiones de acceso a la información realizadas por el colectivo ¡Ya Basta!. Este grupo alertó que el esquema de confidencialidad va más allá de la opacidad y se traduce en un silencio total sobre uno de los proyectos más relevantes del sexenio.
La solicitud que motivó la controversia incluía cinco peticiones clave dirigidas al gobierno:
- Una copia digital simple del proyecto ejecutivo para la ampliación y modernización del puerto de altura.
- Una copia digital simple del supuesto plan maestro de la obra.
- Documentación digital del contrato o contratos que amparan la primera etapa de las obras.
- Documentos relacionados con las adjudicaciones y licitaciones pertinentes.
- Información sobre avances y evaluaciones técnicas realizadas hasta la fecha.
Hasta ahora, ninguna de estas solicitudes obtuvo respuesta concreta, lo que ha generado críticas por parte de activistas y especialistas en transparencia. Según Blanca Estrada Mora, integrante de ¡Ya Basta!, la estrategia oficial para negar el acceso a la información ha incluido múltiples prórrogas y evasivas legales que impiden conocer el estado real del proyecto.
El puerto de altura de Progreso es una infraestructura de gran magnitud que busca ampliar la capacidad portuaria y fortalecer la actividad económica en Yucatán. Sin embargo, la falta de acceso público a sus planes y avances genera incertidumbre sobre la transparencia y el control ciudadano en la ejecución de la obra.

