La diputada panista Liz Salgado puso en tela de juicio la gestión del Gobierno de la Ciudad durante los operativos de seguridad realizados para el Mundial de fútbol, calificándolos de improvisados y poco efectivos. Según la legisladora, las autoridades reaccionaron de forma tardía ante los riesgos que implicaba un evento de tal magnitud, lo que derivó en incidentes fatales.

A pesar de reconocer que el operativo del domingo transcurrió sin mayores problemas, Salgado advirtió que esa jornada no cambia la serie de errores observados durante todo el proceso. Criticó que las medidas de control para las multitudes, como la delimitación de aforos y el cierre ordenado de espacios, sólo se implementaron después de que cuatro personas perdieran la vida en las celebraciones previas, a lo que se sumó una muerte más reportada recientemente.

La diputada recordó que desde meses antes advirtió sobre la necesidad de planificar anticipadamente la seguridad y reforzar la protección civil debido al crecimiento acelerado de las concentraciones, pero la respuesta oficial fue minimizar esos riesgos y afirmar que todo estaba bajo control. Este comportamiento, dijo, refleja una falta de prevención que terminó costando vidas humanas.

Además, Salgado consideró que evaluar la estrategia basándose únicamente en el éxito de un evento puntual es un error, ya que la gestión de aglomeraciones depende de diversos factores, incluyendo el desarrollo del partido en sí. Por ello, destacó que las políticas públicas deben analizarse en su conjunto, tomando en cuenta todas las decisiones a lo largo de la organización.

En cuanto al supuesto legado que la autoridad señala como resultado del Mundial, Salgado advirtió que la competición terminó y aún persisten obras inconclusas y proyectos provisionales cuyos beneficios para la movilidad y el espacio público siguen siendo cuestionables. Este panorama deja dudas sobre la verdadera planificación y ejecución de las mejoras prometidas.