Las autoridades venezolanas confirmaron que los recientes terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 en la escala de Richter causaron la muerte de 1.943 personas y heridas a 10.571 más. Estos movimientos telúricos afectaron el centro de la costa del país, seguidos de más de 600 réplicas, que aunque han disminuido en intensidad y frecuencia todavía mantienen un nivel de riesgo latente.
Además, se informó que 15.866 familias sufrieron daños severos por los sismos. Para atender a los afectados, se instalaron 14 campamentos temporales en La Guaira y otros 55 en Caracas, Miranda y varios estados. En estas zonas trabajan junto a las autoridades locales unos 26.121 funcionarios venezolanos y 3.660 rescatistas internacionales provenientes de 51 países, además de 15.477 voluntarios que colaboran en tareas de rescate, distribución de alimentos, asistencia médica y evaluación de daños.
En total, se rescataron con vida 6.461 personas durante los primeros días posteriores al desastre, cifra que descendió progresivamente con el paso del tiempo. El presidente de la Asamblea Nacional detalló que el esfuerzo inicial permitió salvar a más de 5.000 personas en los dos primeros días, mientras que en días posteriores el número fue menor, incluyendo el rescate reciente de un bebé de dos años. Adicionalmente, entre 13.400 y 13.500 personas lograron evacuar la zona afectada por sus propios medios o con ayuda familiar, según encuestas realizadas en hospitales y triajes.
En el ámbito diplomático, la vicepresidenta encargada de Venezuela recibió al ministro de Defensa de Brasil, quien manifestó el compromiso del gobierno brasileño para aportar en la reconstrucción del país. Esta colaboración internacional se suma a los esfuerzos nacionales para hacer frente a la emergencia y mitigar el impacto humanitario generado por los movimientos sísmicos.

