Ocho individuos fueron detenidos y acusados formalmente en Estados Unidos por su presunta participación en un plan para atacar con drones explosivos el evento UFC Freedom 250, realizado en los jardines de la Casa Blanca durante una celebración por el cumpleaños del expresidente Donald Trump. Según documentos judiciales en Ohio, el grupo habría preparado el dispositivo para provocar una evacuación masiva, seguida de un ataque armado contra figuras políticas y empresarios presentes.
El expediente señala que los acusados diseñaron una conspiración que combinaba el uso de drones con explosivos y el despliegue de francotiradores para atacar a “objetivos de alto valor” en medio del caos. Entre las personas que habrían sido blanco del ataque estaban el propio Trump, el vicepresidente J. D. Vance, además del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu —que no asistió finalmente— y el empresario Elon Musk.
La acusación judicial distingue dos cargos principales: conspiración para brindar apoyo material a terroristas y conspiración para cometer asesinatos dentro del perímetro federal. Cinco de los acusados podrían enfrentar cadena perpetua y multas elevadas si se prueban estas imputaciones. El presunto líder de la trama es Abraham Hermosillo Álvarez, un ciudadano mexicano de 32 años, quien habría coordinado la planificación durante casi una semana.
Investigadores del FBI indicaron que Hermosillo Álvarez habría utilizado la aplicación Signal para enviar mensajes en los que identificaba posibles posiciones de francotiradores y zonas desde donde lanzar los drones explosivos. Este detalle subraya la intención de atacar el evento de forma simultánea y coordinada.
En la audiencia inicial, la defensa sostuvo que el supuesto ataque fue cancelado dos días antes de la fecha prevista y que Hermosillo Álvarez no compró boletos para viajes que hubieran facilitado su desplazamiento al lugar. Aún así, las autoridades mantienen la acusación por la gravedad del plan preparado.

