Siete de cada diez alumnos de Primaria en Extremadura ya cuentan con un teléfono móvil propio, que suelen recibir alrededor de los 10 años. Esta tendencia refleja la temprana introducción de los menores en el mundo digital, según el informe “Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital”, que analiza hábitos tecnológicos y riesgos en niños y adolescentes en toda España.

El estudio destaca que el primer acceso a contenidos pornográficos se produce, en promedio, a los 12 años, y que casi un 7% de los adolescentes extremeños presentan signos de una relación problemática con estos materiales. Aunque el consumo habitual alcanza cerca del 10%, esta situación supone un desafío para familias y educadores en cuanto a la protección y orientación en el uso responsable de internet.

Además, el informe señala que un porcentaje de menores muestra problemas derivados del uso excesivo o inadecuado de ciertas plataformas digitales. Por ejemplo, un 4,1% de los adolescentes extremeños tiene un uso problemático de las redes sociales, mientras que un 1,3% presenta indicios de trastornos vinculados a los videojuegos. En el caso del juego y las apuestas online, un 1,6% de los menores es clasificado con problemas en este ámbito.

El ciberacoso también es una cuestión relevante: casi uno de cada diez niños ha sufrido algún tipo de acoso digital, y al considerar el acoso escolar de forma general, la tasa de victimización sube al 20,4%, con mayor incidencia durante la etapa de Primaria. En paralelo, el bienestar emocional ligado al entorno digital muestra señales preocupantes, ya que más del 11% de los estudiantes manifiesta síntomas como ansiedad, depresión o somatización. El riesgo suicida elevado afecta al 7,2% de los jóvenes, con una prevalencia significativamente mayor entre las chicas que entre los chicos.

El informe destaca la importancia de la mediación parental como factor clave para mitigar estos riesgos. Aunque casi la mitad de los padres conversa con sus hijos sobre los peligros en línea, solo uno de cada cuatro establece límites concretos acerca de los contenidos que pueden consultar o compartir. Esta falta de regulación familiar coincide con que más del 90% de la población reconoce preocupación sobre los riesgos del entorno digital.

Este estudio es fruto de la colaboración entre Red.es, Unicef España, la Universidad de Santiago de Compostela y el Consejo General de Colegios de Ingeniería Informática, con la participación de la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura. Sus conclusiones ponen de relieve la necesidad de un abordaje integral, que involucre a familias, escuelas, instituciones y sector privado para responder a los retos que plantea la digitalización en la infancia y adolescencia.