El Gobierno de México afirmó su compromiso de erradicar el VIH como problema de salud pública para 2030, mediante una estrategia integral que prioriza la prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento continuo. Esta estrategia garantiza que las personas puedan acceder de manera gratuita y sin interrupciones a pruebas de detección y medicamentos antirretrovirales, sin importar su derechohabiencia o la institución que les brinde atención.
El modelo implementado se enmarca dentro del Servicio Universal de Salud y fortalece la coordinación entre las distintas instituciones del Sistema Nacional de Salud. Gracias a este esquema, se asegura la continuidad en la atención clínica y un seguimiento adecuado de cada caso, lo que permite un acceso oportuno y homogéneo a los servicios en todo el país.
Para mejorar la adherencia al tratamiento y reducir los traslados a unidades médicas, se propone entregar medicamentos antirretrovirales para un periodo mínimo de tres meses, según la valoración de cada paciente. El abastecimiento de estos medicamentos está garantizado mediante compras consolidadas y distribución nacional, evitando así interrupciones en el tratamiento.
El control viral oportuno es fundamental no solo para la salud de quien vive con VIH, sino también como medida preventiva. Se resaltó el principio “Indetectable = Intransmisible”, que establece que una persona con carga viral indetectable no transmite el virus, transformando el manejo y la percepción de la enfermedad.
El Gobierno también llamó a quienes han iniciado su vida sexual a realizarse la prueba de detección del VIH, que es gratuita, confidencial y se encuentra disponible en las unidades de primer nivel y en instituciones públicas. Un diagnóstico precoz permite iniciar tratamiento temprano, preservar la salud y reducir nuevas infecciones.
Además, México cuenta con herramientas preventivas como la profilaxis preexposición (PrEP) y la profilaxis postexposición (PEP), las cuales están disponibles en el sistema público de salud. Estas medidas fortalecen un modelo que garantiza acceso universal a la prevención, diagnóstico y tratamiento del VIH como parte de la transformación del sistema nacional de salud.

