La detección del primer caso de gusano barrenador del ganado en la región de Parral, Chihuahua, encendió las alarmas entre autoridades y productores ganaderos. El legislador Arturo Medina exigió una respuesta inmediata para evitar que esta plaga, que puede causar daños graves al patrimonio ganadero, se propague y comprometa la economía local.
Medina instó a las autoridades estatales y federales a implementar un cerco sanitario estricto y aumentar la vigilancia zoosanitaria para controlar la situación. Además, pidió realizar un rastreo detallado para identificar el origen del animal infectado y todos los posibles puntos de contacto, con el fin de interrumpir cualquier cadena de contagio.
El legislador también solicitó que la procuración de justicia emprenda una investigación a fondo para determinar cómo llegó el animal infectado al estado, identificar el momento del contagio y esclarecer si hubo personas o actos negligentes que contribuyeron a la introducción o propagación del gusano barrenador.
En este contexto, Medina recordó la reciente reforma al Código Penal aprobada por el Congreso local, que endurece las sanciones para quienes causen daños al hato ganadero por acción u omisión. De comprobarse responsabilidades, se aplicarán las penas previstas por la ley.
El diputado subrayó que esta contingencia enfatiza la urgencia de fortalecer los controles sanitarios nacionales, particularmente en la frontera sur, zona por donde ingresó originalmente la plaga al país. Reiteró que desde hace meses ha advertido la necesidad de reforzar las medidas de prevención y control para evitar la expansión del gusano por México.
Finalmente, manifestó su compromiso para continuar respaldando a los productores de Chihuahua, promoviendo iniciativas legislativas y gestiones que garanticen la sanidad pecuaria, protejan la economía rural y mantengan el prestigio del ganado estatal.

