Habitantes de cuatro colonias de Saltillo reclamaron el incumplimiento de compromisos adquiridos hace tres años para mitigar las afectaciones generadas por el desarrollo inmobiliario Parque Centro. Más de 300 familias de las colonias Jardín, Jardín Oriente, Los Ángeles y la zona de la calle Zempoala sufren las consecuencias del tránsito pesado y la infraestructura deteriorada.

Integrantes de la organización Vecinas y Vecinos en Defensa del Nogal manifestaron públicamente su descontento con Davisa y el Ayuntamiento, al acusar que las obras pactadas para mejorar las condiciones de la zona no se han ejecutado. Solo se han construido alrededor de 30 metros de banqueta en la calle Sauce, insuficiente ante el acuerdo original que contemplaba su rehabilitación completa y la colocación de una cerca perimetral para limitar el paso de maquinaria pesada.

Entre las demandas específicas de los vecinos sobresalen el cierre definitivo de las salidas proyectadas de Parque Centro hacia las calles Sauce y Zempoala, la reconstrucción integral de banquetas en las calles Sauce y Pedro Ogazón, la instalación de una cerca con guardapolvos y la prohibición del tránsito de maquinaria pesada por vialidades no preparadas para ello.

La principal preocupación radica en la intención de conectar más de 200 departamentos del desarrollo con la calle Sauce, una vía que los residentes consideran insuficiente para soportar el incremento vehicular, lo que ha provocado daños en banquetas, polvo continuo, ruido constante y riesgos para peatones y conductores.

Durante la protesta en el bulevar Galerías, los manifestantes difundieron volantes explicativos y exigieron con consignas que Davisa cumpla con los acuerdos. Además, anunciaron la entrega de documentos dirigidos a la empresa y a la Dirección de Desarrollo Urbano para solicitar la aplicación estricta del reglamento urbano y el cumplimiento de los compromisos adquiridos.

Un reclamo adicional tiene que ver con un incendio ocurrido recientemente en un predio adyacente a Parque Centro, donde continúan visibles restos de vegetación quemada. Según la organización, esta situación representa un riesgo ambiental y evidencia la falta de atención a las demandas de la comunidad.