El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, aseguró que ningún segmento de la frontera norte con México escapa al control de los cárteles de narcotráfico, que mantienen un dominio estricto a través de jefes locales que supervisan constantemente cada punto vulnerable.

En una audiencia ante la Cámara de Representantes, Mullin defendió la construcción y el fortalecimiento del muro fronterizo como una herramienta esencial para canalizar las actividades ilícitas hacia áreas específicas donde las autoridades pueden concentrar sus recursos humanos y tecnológicos con mayor efectividad.

El funcionario explicó que los cárteles han adaptado sus tácticas frente a las barreras físicas; por ejemplo, han incrementado el uso de drones para eludir controles y han excavado túneles para el tráfico de drogas y personas, uno de los cuales fue descubierto recientemente por las autoridades.

Para enfrentar estas amenazas, el Departamento de Seguridad Nacional impulsa equipos especializados que detecten y neutralicen el uso de aeronaves no tripuladas usadas por los grupos criminales. Además, se prevé mejorar la infraestructura fronteriza con torres autónomas y sistemas de vigilancia avanzada.

En respuesta a estas declaraciones, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó las afirmaciones del funcionario estadounidense como respuestas influenciadas por el contexto electoral en Estados Unidos. Destacó la cooperación bilateral en la lucha contra el tráfico de fentanilo y dijo que los avances en seguridad no se explican sin la colaboración entre ambos países.

Sheinbaum aseguró que México continuará defendiendo su estrategia de seguridad sin caer en provocaciones políticas y mantendrá el trabajo conjunto para contener el crimen transfronterizo.