Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), quedó en libertad mientras continúa su proceso por violencia familiar, tras una resolución judicial que modificó su medida cautelar inicial de prisión preventiva justificada.
Durante la audiencia, la jueza de control consideró dos argumentos clave presentados por la defensa: la acreditación de un domicilio fijo en la Ciudad de México y la existencia de un perdón legal otorgado por su esposa, María Felicia. Aunque este perdón no detiene el proceso, ya que el delito se persigue de oficio, permitió cambiar su situación de encierro a libertad bajo ciertas condiciones.
Para garantizar la vinculación de Rodríguez Padilla al proceso y la seguridad de las víctimas, la jueza impuso varias medidas cautelares estrictas. Entre ellas se destacan las firmas mensuales en la Unidad de Medidas Cautelares (UMECA), la entrega de una fianza económica por veinte mil pesos, la prohibición de salir del país que implica la retención de su pasaporte, y una orden de restricción absoluta que le impide acercarse o comunicarse con su esposa e hijo, ambos reconocidos como víctimas directas.
Estas disposiciones buscan asegurar tanto que el imputado permanezca bajo control judicial como proteger a las personas afectadas dentro de la investigación. El caso sigue su curso legal, pero sin que Rodríguez Padilla permanezca en prisión preventiva.

