El Instituto Nacional Electoral (INE) presentó la renovación de la credencial para votar, disponible para trámite desde junio de 2026. Este nuevo diseño introduce mecanismos avanzados para dificultar la falsificación y refuerza su función como documento oficial para la identificación ciudadana.

Uno de los principales avances en seguridad incluye un dispositivo ópticamente variable que genera efectos visuales imposibles de reproducir fácilmente, como patrones tipo guilloche, impresión con efecto arcoíris, microtexto variable y una fotografía fantasma con datos variables. Bajo luz ultravioleta, la credencial revela tramas complejas y símbolos nacionales, mientras que en el reverso destacan los escudos de las 32 entidades federativas y elementos tridimensionales que cambian de color y contienen nanotexto.

Además de fortalecer la protección contra fraudes, esta actualización incorpora elementos de inclusión que permiten a los titulares manifestar voluntariamente su autoidentificación indígena. También se añadieron características accesibles para personas con discapacidad visual, alineadas con el respeto a la identidad, la autodeterminación y los derechos humanos. Estas modificaciones surgieron en respuesta a resoluciones del Tribunal Electoral y demandas ciudadanas que buscan ampliar el reconocimiento y la diversidad cultural en el documento.

Respecto a la protección de datos personales, el INE mantendrá convenios con bancos, notarías y otras instituciones para validar la autenticidad y la identidad del portador mediante datos biométricos. Este sistema garantiza que las entidades autorizadas puedan verificar la credencial sin tener acceso directo a la información personal protegida.

La vocal del Registro Federal de Electores aclaró que la información sobre autoidentificación no determina por sí sola la participación en acciones afirmativas o candidaturas, ya que esas definiciones dependen de normativas externas. Por lo tanto, el INE se limita a registrar esta información como una manifestación explícita del ciudadano sin intervenir en su uso para otros fines.