El envejecimiento poblacional ya no es una proyección futura sino una realidad que transforma la demanda de servicios en Córdoba y Andalucía. La atención domiciliaria se ha convertido en un pilar esencial para atender a más de 12.000 personas en la provincia, especialmente a quienes prefieren mantenerse en sus hogares y evitar internamientos. Sin embargo, el sector enfrenta una necesidad urgente de ampliar recursos y contar con profesionales mejor capacitados para sostener esta tendencia.
El presidente de la Diputación de Córdoba y representantes de la empresa Clece destacaron en un encuentro reciente que la ayuda a domicilio genera más de 4.500 empleos en la provincia, pero la capacidad actual resulta insuficiente frente a un crecimiento de la demanda superior al 20% anual. La fórmula público-privada se considera la vía más eficiente para ampliar el alcance del servicio y garantizar que llegue a áreas rurales, donde la despoblación y el aislamiento agravan las necesidades sociales.
La asistencia domiciliaria no solo mejora la calidad de vida de las personas mayores al facilitar la autonomía y la participación social, sino que también contribuye a descongestionar hospitales y residencias. En un contexto donde más de 1,2 millones de andaluces superan los 65 años, las instituciones reconocen que la ayuda a domicilio debe llegar "hasta el último rincón", impulsando estrategias que combinen eficiencia sanitaria, sostenibilidad económica y cohesión territorial.
El delegado de Clece resaltó que en la cultura andaluza existe un fuerte deseo de permanecer cerca de la comunidad, rodeados de su entorno habitual. Esta demanda social obliga a redoblar esfuerzos para mejorar la cobertura y calidad del servicio. Por ello, la mejora en la formación de los profesionales y la inversión en infraestructura y tecnología serán clave para afrontar los retos presentes y futuros.

