En menos de dos años, la tasa diaria de homicidios en México se redujo casi a la mitad, una caída significativa que se refleja en el evitamiento de decenas de asesinatos cada día. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que, al cierre de junio, los homicidios disminuyeron un 48% en comparación con septiembre de 2024, el último mes de la administración anterior.
La caída en los crímenes se atribuye a la implementación de una estrategia nacional de seguridad centrada en cuatro pilares: atender las causas de la violencia, fortalecer la Guardia Nacional, potenciar la inteligencia e investigación, y mejorar la coordinación entre las fuerzas de seguridad federales, estatales y municipales.
Esta reducción no solo se limita a homicidios, sino que también afecta otros delitos de alto impacto, que bajaron un 53% en el mismo periodo, según datos revelados por Marcela Figueroa, responsable del secretariado ejecutivo del Consejo Nacional de Seguridad. Sin embargo, ocho estados concentran más de la mitad de los homicidios dolosos diarios, destacando Guanajuato, Baja California, Chihuahua, Sinaloa, Estado de México, Guerrero, Michoacán y Sonora.
Particularmente, Guanajuato mantiene la tasa más elevada dentro del país, a pesar de registrar una disminución del 68% en homicidios en este lapso. El promedio en esa entidad descendió de 12.7 casos al día en septiembre de 2024 a 4.3 en junio del presente año, representando aún casi el 9% del total nacional.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, destacó que la cooperación entre la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la SSPC ha sido clave para realizar operaciones más efectivas. Estas acciones permitieron la desarticulación de grupos criminales y la reducción de su capacidad económica, combinando fuerza operativa y trabajo inteligente.
El eje de «atención a las causas», según explicó la mandataria, se enfoca en el soporte a los jóvenes mediante programas que fomentan la educación, el empleo y la integración social. Iniciativas como Jóvenes Construyendo México buscan prevenir que la violencia tenga un caldo de cultivo en la marginación y falta de oportunidades.
Además, el fortalecimiento de la inteligencia y la investigación a través de reformas legales ha permitido que las fiscalías estatales y la Fiscalía General de la República gestionen de manera más eficiente las denuncias y procesos judiciales relacionados con delitos de alto impacto.

