La conversación entre Juan Guillermo Cuadrado y el presidente electo Abelardo de la Espriella desató una fuerte reacción por parte de Gustavo Petro, quien recordó el asesinato del padre de Cuadrado atribuyéndolo a grupos armados ligados al narcotráfico, que ahora, según él, ocuparían nuevamente cargos de poder a nivel nacional.
Esta referencia generó un nuevo capítulo en la polémica entre Petro y los integrantes de la selección nacional de fútbol, que también involucró a Juan Fernando Quintero. El mediocampista publicó un mensaje en su cuenta de X que fue interpretado como una respuesta velada a las palabras del mandatario: «¡Lo cortés no quita lo caballero!». El mensaje captó la atención por su posible intención de suavizar la tensión sin confrontar directamente.
La interacción inicial entre Cuadrado y De la Espriella había sido cordial. Cuadrado expresó su satisfacción por la posibilidad de trabajar y hacerlo bien con el nuevo presidente electo, lo que motivó la intervención de Petro. Por su parte, Abelardo de la Espriella destacó en redes sociales el respaldo de figuras deportivas como Cuadrado y Yerry Mina, resaltando su amor por el país más allá de los resultados deportivos.
Estos intercambios ocurren en un contexto de alta sensibilidad política y social en Colombia, donde las heridas del conflicto armado y la influencia del narcotráfico siguen siendo temas delicados, especialmente en las regiones afectadas. La mención explícita de Petro sobre el asesinato del padre de Cuadrado refuerza esta realidad, mientras que la respuesta de Quintero abre la puerta a un diálogo más moderado.

