La familia de Octavio Ocaña enfrenta una crisis interna donde las acusaciones sobre la desaparición de la fortuna del actor protagonizan el conflicto. Ana Lucía y Bertha Ocaña, madre y hermana del fallecido intérprete, señalaron que el padre, Octavio Pérez, fue responsable de administrar todos los ingresos obtenidos por Octavio desde que era menor, pero ahora el dinero no aparece ni hay evidencias de inversiones o propiedades a nombre del actor.
Bertha Ocaña explicó que, dado que su hermano inició su carrera siendo un niño, su padre quedó a cargo de manejar sus finanzas. Sin embargo, los recursos que Octavio generó a lo largo de su trayectoria no se tradujeron en ningún patrimonio tangible ni beneficio económico para él. La hermana manifestó que, de estar vivo, Octavio continuaría sin tener nada a su nombre, enfatizando el vacío patrimonial que dejó esta situación.
El distanciamiento familiar tuvo un punto crítico tras la separación de los padres del actor. Ana Lucía Ocaña desmintió públicamente a su exesposo, asegurando que él suele mentir y que nunca recibió apoyo económico ni pensión luego del divorcio, al cual recurrió después de enfrentarse a situaciones de humillación relacionadas con infidelidades. Además, Bertha confirmó que cuentan con pruebas legales que demuestran la falta de aportes económicos por parte de Pérez para la manutención de su madre y hermana.
Esta disputa ha escalado y ahora la familia anticipa que el conflicto se traslade a los tribunales para exigir el cumplimiento de obligaciones económicas pendientes. Ante la negativa y la falta de recursos, Bertha advirtió que tomarán acciones legales para buscar justicia en esta cuestión.
El paradero del dinero generado por Octavio Ocaña durante su carrera continúa siendo un misterio, lo que abre un capítulo doloroso en lo legal y familiar, mientras la familia enfrenta la imposibilidad de cerrar las heridas tras la trágica pérdida del actor.

