La detención de Gilda Lozoya, hermana del exdirector de Pemex Emilio Lozoya, responde a pruebas concretas recabadas por la Fiscalía General de la República (FGR) en el marco del caso Agronitrogenados, aseguró la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Rechazó que esta acción tenga motivaciones políticas y subrayó que la orden de aprehensión se ejecutó con base en evidencias de operaciones ilícitas.
El caso Agronitrogenados se relaciona con la compra con sobreprecio de una planta de fertilizantes realizada en 2014 por Pemex a la empresa Altos Hornos de México (AHMSA), durante la gestión de Emilio Lozoya. La Fiscalía sostiene que dicha compra, valuada con un sobreprecio millonario, formó parte de un esquema de corrupción y lavado de dinero. Gilda Lozoya está vinculada a depósitos y maniobras financieras dentro de esta trama, razón por la cual existía una orden previa en su contra.
Según explicó Sheinbaum, la planta en cuestión había sido privatizada y abandonada antes de la adquisición estatal. El proceso de compra involucró el pago de más de 200 millones de dólares por arriba del valor real, lo que constituye el núcleo del fraude investigado. Gilda Lozoya fue detenida al arribar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde la FGR ejecutó la orden judicial pendiente contra ella.
En su primera audiencia, Gilda Lozoya sostuvo que su detención responde a una persecución política y acusó a la Fiscalía de presionar a su familia. Sin embargo, la Secretaría de Seguridad aclaró que el arresto se realizó conforme a los protocolos legales y con respeto al debido proceso. La FGR continúa a cargo del procedimiento legal que determinará su situación judicial.

