El Mundial 2026, aunque se presenta como un evento inclusivo, revela la persistente discriminación contra personas LGBTIQ+ en el fútbol, especialmente en México. Jugadores e integrantes de colectivos de diversidad denuncian la ausencia de un ambiente verdaderamente seguro y libre de prejuicios para quienes forman parte de esta comunidad en el deporte.
Rocko, un hombre cis homosexual que integra el equipo LGBTIQ+ Kraken, subrayó que ninguno de los jugadores de las 48 selecciones participantes se ha declarado abiertamente como parte de la comunidad, lo que refleja la homofobia estructural que impera en el fútbol masculino. La elección de sedes como Rusia, Catar y ahora Estados Unidos—países donde existen casos documentados de discriminación y persecución hacia personas LGBTIQ+—no ha contribuido a mejorar esta situación, ya que, según Human Rights Watch, no se implementaron planes de protección adecuados en ninguna de las ciudades anfitrionas.
Además, Rocko denunció que la FIFA no ha mostrado una intención genuina de incluir o proteger a personas transgénero o homosexuales dentro del fútbol profesional. Mencionó cómo la denegación de visas a figuras como el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan evidencian mecanismos de exclusión y discriminación que siguen vigentes.
Por su parte, Ganda, persona transfemenina no binaria y también jugadora del equipo Kraken, señaló que las medidas superficiales anunciadas por la FIFA, incluyendo sanciones económicas a la Federación Mexicana por actos discriminatorios, son parte de un "pinkwashing". Este término se refiere a la utilización simbólica de la lucha LGBTIQ+ como estrategia de imagen sin generar un cambio cultural de fondo.
Ambos coinciden en que la pasión por el fútbol debe trascender la competencia para convertirse en un espacio donde se reconozca y respete la libertad y la identidad de todos los jugadores. Sin embargo, la realidad para la comunidad LGBTIQ+ en México sigue marcada por barreras sociales y estructurales que limitan su acceso a entornos seguros y libres de discriminación, incluso en eventos globlaes como la Copa del Mundo.

