Con la participación de más de 300 miembros de su comunidad, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) organizó un taller virtual titulado «Autismo: claves para una convivencia universitaria incluyente», encaminado a fortalecer el respeto y la igualdad para personas con autismo dentro del ámbito universitario.
Yessica Carrillo Vargas, responsable del Departamento de Articulación Comunitaria e Interseccionalidad, explicó que el autismo es una condición del neurodesarrollo que altera la manera de procesar información, aprender e interactuar socialmente. Destacó que quienes presentan esta condición muestran diferencias en la comunicación, la interacción social, y la flexibilidad comportamental, además de intereses específicos o conductas repetitivas.
La experta mencionó que, según estimaciones internacionales, aproximadamente una de cada 160 personas tiene algún grado de autismo, y sus características varían notablemente. Sin embargo, suelen encontrarse barreras sociales, sensoriales, comunicativas y académicas que dificultan su participación plena.
En este marco, Carrillo Vargas resaltó la importancia de que las instituciones de educación superior adopten ajustes razonables, que consisten en adaptar espacios y métodos para garantizar igualdad de oportunidades. Entre las estrategias recomendadas figuran el uso de apoyos visuales y auditivos, la habilitación de áreas de descanso para controlar la sobrecarga sensorial, la comunicación clara y empática, así como la división de actividades complejas en tareas más sencillas y la personalización de evaluaciones.
Además, subrayó que la interacción con personas autistas debe basarse en el respeto y la disposición para ajustarse a sus formas particulares de aprendizaje y comunicación, favoreciendo ambientes con estímulos controlados que mejoren la concentración.
Finalmente, la ponente afirmó que para lograr una verdadera inclusión, la universidad debe reconocer la diversidad neurológica y fomentar prácticas que respeten los derechos humanos, la igualdad y la no discriminación, promoviendo así una convivencia basada en la empatía y el respeto a las diferentes maneras de aprender e interactuar.

