En menos de un día, el estado mexicano de Guanajuato sufrió una escalada violenta que dejó nueve personas asesinadas en distintos municipios. Este ciclo comenzó con el hallazgo de dos cuerpos con huellas de tortura en Valle de Santiago, ubicado en la comunidad Puerta de Andaracua, a la orilla de la carretera hacia Yuriria. Las víctimas, aún sin identificar, presentaban impactos de arma de fuego y fueron trasladadas al Servicio Médico Forense para su análisis.

Horas después, en el mismo municipio, una mujer fue víctima de un ataque directo en la intersección de las calles Albino García y Victoria, cerca de una tortillería local. Los agresores dispararon reiteradamente y huyeron sin que se reportaran detenciones hasta el momento. Este episodio se suma al descubrimiento, en la noche previa, de tres bolsas con restos humanos en la zona conocida como “La Choricera”, que podrían pertenecer a dos personas, según las primeras pericias.

La violencia no se limitó a Valle de Santiago. En la comunidad Santa Elena, en la carretera entre Irapuato y Pueblo Nuevo, tres hombres que cortaban leña fueron sorprendidos por sujetos armados. Dos de ellos murieron en el lugar y otro resultó herido en una mano. Los atacantes lograron escapar antes de la llegada de los cuerpos policiales.

Por si fuera poco, la tarde del sábado se reportó un doble homicidio en León, donde dos hombres que aguardaban ser atendidos en una gasolinera fueron asesinados a tiros. Estos hechos, juntos, ofrecen un panorama preocupante sobre la violencia en Guanajuato en las últimas horas.

Las autoridades estatales no han confirmado si todos los ataques están relacionados o si forman parte de agresiones específicas contra las víctimas. La Fiscalía General del Estado de Guanajuato mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer los casos, identificar a los responsables y determinar los móviles detrás de estos homicidios.