Un migrante mexicano murió tras resultar herido de bala durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Houston, Texas. La víctima, Lorenzo Salgado Araujo, falleció en un hospital luego de que un agente disparara tras un intento de detención realizado la mañana del 7 de julio.

Según el comunicado oficial del ICE, el incidente comenzó cuando los agentes intentaron detener el vehículo en que viajaba Salgado Araujo como parte de una orden de arresto. La dependencia aseguró que el conductor intentó escapar, colisionó contra una unidad oficial, desobedeció las órdenes y trató de atropellar a uno de los agentes, lo que provocó que un oficial usara su arma en defensa propia.

Tras el tiroteo, las autoridades indicaron que se brindó atención médica inmediata al migrante, aunque perdió la vida a causa de las heridas sufridas. No se ha dado a conocer públicamente el nombre del agente involucrado ni se ha informado una versión alternativa del suceso.

Este caso está bajo investigación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI). El DHS indaga sobre el uso de la fuerza, mientras que el FBI lidera las pesquisas en torno a la presunta agresión contra el agente federal. Es la segunda vez en menos de una semana que un agente del ICE dispara durante un operativo similar.

La muerte de Salgado Araujo ocurre en un contexto de creciente preocupación internacional. El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió sobre el aumento preocupante de fallecimientos bajo custodia del ICE. Solo en los primeros cinco meses de 2026 se registraron al menos 18 muertes, cifra que supera considerablemente las registradas en años anteriores.

Türk pidió que todas estas muertes sean investigadas con rapidez, imparcialidad e independencia, subrayando el derecho de las familias a obtener la verdad, justicia y reparación. Además, señaló que el sistema de detención migratoria en Estados Unidos se ha expandido notablemente, con más de 60 mil personas bajo custodia actualmente, frente a un número mucho menor registrado meses atrás.