Ismael “El Mayo” Zambada reconoció que enfrentará una sentencia de cadena perpetua tras declararse culpable de varios cargos en Estados Unidos, pero pidió que su reclusión no sea en una prisión de máxima seguridad debido a su estado de salud. La solicitud fue presentada ante un juez federal por sus abogados, quienes pidieron se considere un centro penitenciario que ofrezca atención médica adecuada para sus padecimientos relacionados con la edad.

La defensa de Zambada destacó que su cliente aceptó la pena sin buscar una reducción mediante acuerdos de cooperación con las autoridades, conocidos como “asistencia sustancial”. Esta decisión evitó un juicio prolongado y contribuyó a un ahorro de recursos del sistema judicial estadounidense. Zambada, de 76 años, enfrenta cargos que incluyen delincuencia organizada, tráfico de drogas hacia Estados Unidos y delitos relacionados con lavado de dinero y armas de fuego.

La recomendación del juez, aunque no determina de manera definitiva el penal donde cumplirá su condena, puede influir en la Oficina Federal de Prisiones al momento de asignar el lugar de reclusión. Esta petición cobra relevancia considerando que Joaquín “El Chapo” Guzmán, excompañero de Zambada en el Cártel de Sinaloa, cumple cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad desde 2019.

El proceso judicial contra Zambada ha culminado con su aceptación de culpabilidad y su sentencia está programada para una fecha próxima, luego de que anteriormente se postergara la audiencia. La defensa insiste en que su cliente requiere un centro penitenciario que pueda atender sus condiciones médicas especiales, un aspecto clave para la calidad de vida durante su condena.