Durante la entrega de los premios Oscar en los años noventa, Tom Hanks sorprendió al afirmar que "Jason y los Argonautas" —y no "Casablanca" ni "Ciudadano Kane"— es la mejor película jamás realizada. Esta película de aventuras, estrenada en 1963, destacó por sus innovadores efectos especiales creados por Ray Harryhausen, un pionero en la técnica stop-motion que revolucionó el cine.

El motivo central del reconocimiento se centró en las impresionantes secuencias animadas cuadro por cuadro, especialmente la icónica batalla de Jasón contra los esqueletos, que combinó coreografía, ritmo y creatividad para dar vida a criaturas mitológicas con una calidad visual que aún sorprende. Hanks elogió la maestría detrás de estas escenas, que marcaron un antes y un después en la manera de integrar elementos fantásticos al cine tradicional.

Por contexto, Harryhausen desarrolló la técnica conocida como Dynamation, que permitió mezclar animación con grabaciones en vivo, cambiando para siempre la producción visual de películas del género de fantasía y aventuras. "Jason y los Argonautas" cuenta la historia del héroe griego Jasón, quien realiza un peligroso viaje para recuperar el Vellocino de Oro y reclamar un trono usurpado, una trama que combina acción y mitología con asombrosos efectos prácticos para la época.

La relevancia de esta película se mantiene vigente, y para quienes deseen disfrutarla hoy, está disponible para alquilar en plataformas digitales como Amazon Prime Video. La defensa apasionada de Hanks pone en valor no solo el legado de esta obra, sino también el trabajo de Harryhausen, cuya carrera influyó en el cine fantástico durante décadas.