El próximo 29 de junio, México podrá observar uno de los eventos astronómicos más esperados del año: la Luna de Fresa. Este fenómeno corresponde a la Luna llena de junio y podrá verse desde cualquier punto del país durante la noche, aunque la visibilidad óptima requiere paciencia hasta el anochecer.
Según el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), la Luna comenzará a asomar en el centro de México alrededor de las 17:56 horas, aunque el momento ideal para apreciarla en ciudades como la Ciudad de México será cerca de las 19:26 horas. Este fenómeno destaca por ser la última microluna del año, es decir, ocurrirá cuando el satélite se encuentre en el punto más alejado de su órbita respecto a la Tierra, por lo que se verá ligeramente más pequeña, aunque esa diferencia será difícil de notar sin instrumentos.
El nombre de Luna de Fresa proviene de las antiguas tradiciones de los pueblos algonquinos de Norteamérica, que relacionaban esta luna llena con la temporada de recolección de fresas silvestres. Distintas culturas han adoptado a lo largo del tiempo nombres variados para esta Luna, como Luna de Miel, Luna del Loto o Luna de Maíz Verde, en función de los ciclos agrícolas y las costumbres locales.
Este año, la Luna de Fresa acontece pocos días después del solsticio de verano, lo que provoca que el satélite recorra una trayectoria más baja en el cielo del hemisferio norte. Por eso se le considera la “Luna llena más baja del año”. Esta posición puede generar un efecto óptico que tiñe la Luna de tonos dorados, amarillentos o anaranjados cuando está cerca del horizonte, causado por la atmósfera terrestre y no por un cambio real en el color lunar.
Para disfrutar plenamente del fenómeno, se recomienda observar la Luna de Fresa desde lugares con poca contaminación lumínica. Las zonas rurales, playas, áreas montañosas y miradores son los mejores sitios para captar toda su belleza sin interferencias, sin necesidad de usar telescopios o equipos especiales.

