Cuando la princesa Leonor comience sus estudios en Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III, deberá afrontar no solo la rutina académica, sino también la atención pública que genera su figura. La institución no ha creado protocolos exclusivos para ella, pero dispone de normativas que permiten controlar el uso de dispositivos móviles para proteger la convivencia y el desarrollo normal de las clases.
El centro universitario cuenta con un régimen disciplinario vigente desde hace varios años y un reglamento aprobado tras una ley nacional publicada en 2022. Ambas normativas facultan a la universidad para sancionar conductas que afecten a la disciplina, incluyendo el uso indebido de grabaciones y fotografías hechas dentro del campus. Así, la difusión no autorizada de imágenes o audios que pueda afectar la integridad o privacidad de cualquier estudiante, incluida la princesa, podría ser objeto de sanciones.
En específico, la Universidad Carlos III aplica un reglamento que regula el uso de dispositivos electrónicos en las aulas. Según una guía de buenas prácticas del 2012, los estudiantes deben apagar sus teléfonos salvo que el profesor autorice lo contrario, y la utilización de móviles sin permiso puede derivar en la expulsión temporal del aula. Además, se sancionan como faltas graves la reproducción no autorizada de materiales sujetos a derechos de propiedad intelectual, amparando así la protección de las actividades docentes y contenidos académicos.
Estas herramientas legales permiten a la universidad responder ante situaciones donde la grabación o divulgación de imágenes y sonidos pueda alterar la convivencia o el ambiente académico. Aunque no existe una prohibición expresa para fotografiar o grabar a otros estudiantes, el marco disciplinario establece límites claros para mantener la privacidad y el orden dentro del campus.
De esta forma, la Carlos III afronta un escenario complejo, ante la probable atención mediática que recibirá la princesa Leonor y la necesidad de equilibrar la libertad de los estudiantes con el respeto y la protección de quienes forman parte de la comunidad educativa.

