La Armada de México transformó el exbuque ARM Mariscal PC-211 en un arrecife artificial mediante un hundimiento controlado frente a la bahía de San Carlos, en el Golfo de California. Esta acción forma parte del Sistema Arrecifal Artificial Sonorense (SAAS), iniciativa destinada a crear nuevos refugios para la vida marina y promover el turismo de buceo en la región.

El exbuque, que sirvió a la Secretaría de Marina desde 1975 y fue dado de baja en 2021, recibe ahora una segunda función como soporte para la recuperación y protección de diversas especies marinas. La estructura submarina facilita la proliferación y reproducción de peces, crustáceos, moluscos, corales y algas, contribuyendo a la restauración del equilibrio ecológico.

Esta operación se ejecutó bajo estrictas normas de seguridad marítima, medioambientales y de navegación, coordinada entre varias instituciones. En marzo pasado, la Armada también incorporó al SAAS a la ex patrulla costera Cabo Corrientes, sumando esfuerzos para fortalecer este sistema de arrecifes artificiales.

El ARM Mariscal fue construido en Escocia y desde su retiro permaneció resguardado en el puerto de Guaymas hasta su hundimiento. Con este paso, la Secretaría de Marina refuerza su compromiso con la conservación de la biodiversidad, el impulso del turismo sostenible y el uso responsable de los recursos naturales mexicanos. Además, fomenta la investigación científica orientada a proteger los ecosistemas marinos del Golfo de California.

Estas estructuras creadas por el hombre no sólo sirven de hábitat, sino que funcionan como zonas de reproducción, refugio y alimentación para una amplia variedad de flora y fauna marina, desde nudibranquios hasta langostas y estrellas de mar, vitales para mantener la salud de los ecosistemas marítimos.