Santiago Arau ha dedicado su trabajo a mostrar de manera única la conexión entre el juego de pelota, una tradición centenaria en México, y los escenarios históricos donde se practica, como las ruinas arqueológicas. Su enfoque fotográfico revela cómo este deporte no solo es una expresión física, sino también un vínculo con la identidad y la historia nacional.

El juego de pelota mexicano, que tiene sus raíces en las civilizaciones prehispánicas, se representa en sus imágenes tanto en canchas modernas como en vestigios de antiguas ciudades. Esta dualidad permite apreciar la continuidad cultural y el significado que aún conserva para las comunidades que lo practican.

La propuesta de Arau mezcla el deporte con lo patrimonial, exponiendo la belleza de los espacios donde se lleva a cabo y resaltando la dimensión simbólica que tiene para los jugadores y espectadores. Su obra invita a reflexionar sobre cómo los deportes tradicionales pueden mantenerse vivos y relevantes pese a los cambios sociales y urbanos.