La Selección Mexicana ya conoce a su próximo rival en la Copa del Mundo: Ecuador será el adversario en los octavos de final, un encuentro clave que se disputará en el Estadio Azteca. Este partido representa un desafío mayúsculo para México y la posibilidad de avanzar a cuartos de final frente a un equipo sudamericano que sorprendió al eliminar a Alemania en la fase de grupos.

Ecuador accedió a esta ronda tras clasificarse como uno de los mejores terceros lugares de la etapa inicial. Su actuación fue irregular, con una derrota inicial frente a Costa de Marfil y un empate sin goles contra Curazao, hasta que logró una inesperada victoria ante uno de los favoritos del torneo, Alemania, que le aseguró la permanencia. Esta dinámica hace que el equipo ecuatoriano llegue motivado y bien preparado para complicar el partido a México.

La historia deportiva entre ambos seleccionados se ha caracterizado por su equilibrio. El último enfrentamiento ocurrió en un amistoso celebrado en Guadalajara, que terminó empatado 1-1. En aquel partido, Ecuador alineó a sus figuras principales, como Enner Valencia y William Pacho, mientras que México presentó una formación similar a la actual, aunque ahora cuenta con nuevas opciones ofensivas como Roberto Alvarado y Raúl Jiménez, además del desarrollo de jóvenes talentos en el medio campo, como Gilberto Mora, Brian Gutiérrez y Álvaro Fidalgo.

No obstante, Ecuador también ha sido un obstáculo para México en el pasado reciente. Durante la Copa América, un empate sin goles contra esta selección provocó la eliminación temprana del Tri bajo la conducción de Jaime Lozano, lo que derivó en la terminación de aquel ciclo como entrenador. Esta experiencia genera un antecedente que buscarán superar con Javier Aguirre al mando.

El actual director técnico ya enfrentó a Ecuador en una Copa del Mundo, en 2002 durante el torneo de Corea-Japón, en el que México ganó 2-1 gracias a goles de Jared Borgetti y Gerardo Torrado. Esa victoria sirve de referencia positiva para el conjunto azteca, que ahora intentará revertir viejas sensaciones y afianzar su camino.

El duelo decisivo se celebrará el martes en el célebre Estadio Azteca, donde México disputa su penúltimo encuentro en este Mundial. De ganar, el equipo avanzaría a los cuartos de final, que también se jugarían en casa, intensificando la esperanza y el apoyo de una afición que mantiene viva la ilusión.