El Gobierno de Morelos avaló la remoción definitiva de los alcaldes de Cuautla y Atlatlahucan tras acusaciones que los relacionan con actividades del crimen organizado. La medida fue oficializada por el Congreso estatal, que validó la destitución de Jesús «N» y Agustín «N» como parte de un operativo de seguridad denominado “Enjambre”.

Esta acción busca fortalecer la gobernabilidad en ambos municipios, afectados por las investigaciones que involucran a los exfuncionarios. El secretario de Gobierno, Edgar Maldonado Ceballos, indicó que ahora el proceso se enfocará en garantizar la continuidad administrativa mediante la toma de protesta de los presidentes municipales suplentes, Salvador Molina en Cuautla y Gerardo Espíndola Torres en Atlatlahucan.

La administración estatal instó además a los partidos políticos a realizar una revisión exhaustiva de los antecedentes de sus candidatos para evitar que personas con posibles vínculos delictivos lleguen a cargos públicos. Este llamado pretende prevenir que situaciones similares se repitan en el futuro y contribuir a un ejercicio transparente y seguro en la política local.

El operativo “Enjambre” representa una estrategia coordinada contra la infiltración del crimen organizado en gobiernos municipales, buscando erradicar cualquier relación que comprometa la seguridad y la confianza ciudadana. La labor de los suplentes municipales partirá desde este momento para estabilizar la gestión pública y atender las demandas de la población afectada por esta crisis institucional.