El proyecto “Renacimiento de Mérida”, impulsado por el gobierno estatal con un préstamo destinado a mejorar infraestructura y servicios en la capital yucateca, enfrenta cuestionamientos sobre una supuesta injerencia directa del estado en asuntos municipales. Sin embargo, el diputado Wilmer Monforte Marfil, líder de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso local, negó esa interpretación y defendió la iniciativa como una respuesta coordinada y responsable ante demandas ciudadanas.
Monforte Marfil explicó que el artículo 115 de la Constitución reconoce mecanismos para la colaboración entre órdenes de gobierno, especialmente en zonas metropolitanas como Mérida. En ese sentido, aseguró que el plan no busca invadir competencias municipales sino atender rezagos que se han acumulado por años, particularmente en colonias y comisarías relegadas durante el crecimiento urbano.
Reconoció que el proyecto atenderá temas urgentes como el sistema hidráulico, la movilidad, la seguridad y los espacios públicos, al considerar que el desarrollo de la ciudad debe ser más equitativo. Para definir las prioridades, el gobierno estatal organizará 16 foros ciudadanos en las distintas zonas de Mérida, convocando a vecinas y vecinos, universidades, especialistas, organizaciones civiles y sectores productivos para construir un plan basado en la participación popular.
Por su parte, los coordinadores parlamentarios de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano expresaron desacuerdos con la postura de Monforte Marfil, señalando que el plan podría representar una intromisión en las competencias del municipio. No obstante, el diputado morenista reafirmó que quienes ejercen cargos públicos tienen la responsabilidad de legislar y gobernar por todas y todos, enfatizando que dar soluciones a los rezagos no equivale a invadir autoridades locales.

