Dos casos recientes en Estados Unidos involucran la muerte de inmigrantes mexicanos durante acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que ha generado un nuevo foco de tensión entre ambos países. El más reciente ocurrió en Biddeford, Maine, cuando un agente disparó contra el vehículo en que viajaba Lorenzo Salgado, que murió en el operativo.

Las autoridades locales, incluyendo la Policía Estatal y el FBI, abrieron una investigación debido a la controversia en torno al uso de la fuerza. Aunque el ICE afirmó que actuó en defensa propia ante un intento de atropello por parte del conductor, videos difundidos en redes sociales y testimonios de testigos contradicen esta versión, mostrando un avance lento del vehículo antes de que se comenzaran a disparar contra él.

Este incidente se produjo días después de otro similar en Houston, Texas, donde otro hombre con el mismo nombre, Lorenzo Salgado, de 52 años, murió por disparos de un agente de ICE. En ese caso también se alegó defensa propia, pero familiares y testigos han presentado relatos diferentes sobre lo ocurrido.

Ante estas situaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el Gobierno de México iniciará procesos legales tanto en tribunales federales como locales de Estados Unidos con el objetivo de buscar justicia para las víctimas y sus familias. Según reportes oficiales mexicanos, desde enero de 2025 se han registrado 17 muertes de ciudadanos mexicanos vinculadas con operaciones migratorias: 14 en centros de detención y 3 durante arrestos en campo, lo que refleja la gravedad y persistencia del problema.

Por ahora, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no ha emitido una respuesta detallada sobre el caso de Maine. Mientras tanto, las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias de los disparos y la actuación de los agentes involucrados.